FALTA DE GERIATRAS EN CHILE

Héctor Rute Uribe
Académico Carrera de Kinesiología
Universidad San Sebastián, Sede De la Patagonia.

Actualmente, en nuestro país, se habla mucho de la falta de geriatras a lo largo del territorio nacional. Si bien esta es una realidad cruda, dada la falta de especialistas médicos en el área y la alta cantidad de personas mayores, no debemos olvidar que los adultos mayores también tienen otras necesidades no médicas.

El trabajo con personas de la tercera y cuarta edad involucra a un equipo interdisciplinario, para poder atenderlas en todas las áreas que lo necesiten y que impactan directamente en su calidad de vida (áreas social, funcional y mental).

Una de las medidas que se tienen en consideración en Chile es poder aumentar la cantidad de geriatras, en un mediano plazo. Al respecto: ¿bastará esto para resolver las actuales necesidades socio sanitarías de este grupo etario?

Existe una gran gama de profesionales no médicos que están permanentemente trabajando con personas mayores en distintos niveles de salud y de forma pública o privada: Odontólogos, Enfermeros, Matrones, Nutricionistas, Kinesiólogos, Terapeutas Ocupacionales, Fonoaudiólogos, Psicólogos, Asistentes Sociales, Profesores de Educación Física y Químico Farmacéuticos, son algunos de ellos.

Por otra parte, Técnicos Paramédicos y Podólogos, son otros que también se encuentran inmersos en el trabajo directo con muchas personas mayores. En este sentido, el quehacer de estas disciplinas logra abarcar a un mayor número de población, que la que cubren los actuales geriatras; cabe mencionar, además, que estos servicios profesionales y técnicos se encuentran trabajando en su mayoría en la Atención Primaria en Salud (APS), el cual es el tipo de sistema más usado por las personas mayores.

Según lo mencionado anteriormente, ¿será correcto colocar el foco de atención, sólo en la falta de geriatras?, ¿existen suficientes profesionales y técnicos que trabajen con personas mayores?

La realidad es que debemos buscar mejores soluciones en cuanto a la resolutividad de las necesidades de las personas mayores. Si bien es necesario aumentar la cantidad de geriatras en Chile estos no pueden hacer todo el trabajo; debemos apoyarlos con un equipo robusto y capacitado, para la atención de esta población.

Además, si analizamos el listado descrito con anterioridad, de profesionales y técnicos que trabajan con personas mayores, existe un alto índice de desempleo para esta área. Por lo tanto, si bien el recurso humano está, quizás los lugares de servicio y oportunidades están escaseando.

Otro tema importante a poner en la palestra es el nivel de capacitación que tienen estas disciplinas en temas de Gerontología y Geriatría. ¿Poseen un nivel de capacitación adecuada para esta labor?, ¿existirán los medios adecuados para llevar la capacitación necesaria a estas disciplinas?

En resumen, de todo lo mencionado, es importante seguir levantando información sobre las reales necesidades de las personas mayores en la actualidad, pero siempre con una visión más gerontológica, ya que el fin último que comparten todas estas disciplinas es mejorar la calidad de vida de esta población.

Por lo tanto, el trabajo en equipo interdisciplinario será clave dentro de los próximos años, para que el país logre los objetivos socio sanitarios que desea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *